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¿Por qué en Ágora dibujan tanto los niños?

Por: Sausan Burshan

Los seres humanos construyen sus entendimientos o significados del mundo que los rodea con inputs sensoriales, emocionales, sociales y lógicos que se conjugan para crear una representación mental de cualquier cosa: mamá, coche, 25, perro. Estas representaciones son únicas para cada persona, interrelacionadas y constantemente se refinan.

Inicialmente estas representaciones mentales son sensoriales (visuales, sonoras, olfativas, táctiles, de sabores) o emocionales y después otorgan un nombre a cada una, para acceder de manera más ágil a ellas.

El proceso de refinar estas representaciones mentales es un proceso de construcción de conocimientos, es decir, un proceso de aprendizaje que toma lugar en la interacción con el mundo, los demás y el contexto.

Dibujar es parte del lenguaje natural del ser humano, es una estrategia más de comunicación. Hacer representaciones gráficas de las representaciones mentales promueve los procesos de aprendizaje por varias razones:

⁃ Los dibujos ayudan hacer visibles estas representaciones mentales a los demás, pero también a uno mismo.

⁃ El proceso de realizar el dibujo o representación de algo, en sí mismo es un proceso de análisis y reconstrucción de lo que se está representando, ya que tienen que pensar cómo traducir la representación mental a un medio gráfico.

⁃ Los dibujos o representaciones, al momento de compartirlos, sirven de apoyo para poder traducir las mismas representaciones mentales a un lenguaje verbal o escrito, lo cual promueve el desarrollo de dicha representación.

⁃ En términos de motricidad fina, el hecho de dibujar, ejercita los músculos requeridos para todas las acciones que hacemos con nuestros manos, tales como escribir.

⁃ Al mismo tiempo, ofrecer una variedad de medios gráficos y soportes cuando realizamos los dibujos o representaciones gráficas, permite conectar en diferentes maneras con las representaciones mentales.

En Ágora entendemos la importancia de fomentar el dibujo o representación gráfica como una estrategia para promover los procesos de aprendizaje y entendemos que cada niño tiene sus propias representaciones mentales y sus propias maneras de comunicarlas.

Es por ello que invitamos muy seguido a nuestros alumnos a dibujar o representar sus ideas y sentimientos a través de una variedad de herramientas gráficas, con una variedad de soportes y a poner estas representaciones en diálogo con los demás y reconstruirlos.

La Propuesta Educativa Reggio Emilia: Nuestra Inspiración.

Por: Sausan Burshan

La Filosofía y Pedagogía de Ágora Comunidad Educativa, están inspiradas en la obra pedagógica de Loris Malaguzzi y las experiencias de los centros de infancia y preescolares de la Municipalidad de Reggio Emilia, Italia. La Propuesta Educativa Reggio Emilia es el resultado del trabajo en colaboración de Loris Malaguzzi con dichos centros educativos por cerca de 50 años.

Reggio Emilia es una cuidad de 144,000 habitantes que se ubica en el Norte de Italia en la región de Emilia Romagna. Una cuidad donde, en 1945, justamente al final de la dictadura fascista en Italia y de la Segunda Guerra Mundial, con el deseo de cambiar y crear un mundo nuevo, más justo y libre de opresión, las mujeres y los hombres unieron fuerzas para construir con sus manos, centros de educación temprana para sus niños. Centros que hoy forman parte de un sistema público de servicios educativos reconocidos como un centro de innovación e inspiración a nivel mundial. Hoy la red de servicios educativos de la Municipalidad de Reggio Emilia incluye 13 centros de infantes y 21 preescolares. Desde su inicio, esta red fue supervisada pedagógicamente y guiada por Loris Malaguzzi, hasta su muerte en 1994.

La Propuesta Educativa Reggio Emilia, tiene los siguientes principios, los cuales se deben considerar como un conjunto, conectado y coherente, en el cual cada punto influye y es influenciado por los demás.

La imagen del niño

Todos los niños tienen la preparación, el potencial, la curiosidad y el interés por establecer relaciones e involucrarse en las interacciones sociales, construyendo su aprendizaje y negociando con todo lo que el ambiente les brinde.

Las relaciones e interacciones de los niños

La educación tiene que enfocarse en cada niño, pero no considerados aisladamente, sino en relación con la familia, otros niños, los maestros, el ambiente de la escuela, la comunidad y la sociedad en general.

Bienestar de los niños, padres y maestros

Para que los niños aprendan, su bienestar tiene que estar garantizado. Los derechos de los niños deben ser reconocidos, no sólo sus necesidades. Tienen derecho a tener un cuidado de calidad y una educación que procure el desarrollo de su potencial.

El papel de los padres

Los padres de familia son considerados como un componente esencial en el programa. Los padres son una parte competente y activa de la experiencia de aprendizaje de los niños y, al mismo tiempo, una ayuda para asegurar su bienestar en la escuela.

Una escuela amable

La composición del espacio físico es acogedor y propicia encuentros, comunicación y relaciones. El acomodo de estructuras, objetos y actividades animan a la elección, a la solución de problemas y a nuevos descubrimientos dentro del proceso de aprendizaje.

Tiempo y Continuidad

El sentido propio del tiempo en los niños y su ritmo personal son considerados en la planeación de las actividades y proyectos.

Maestros y niños como compañeros

Para saber qué planear o cómo seguir con su trabajo, los maestros observan y escuchan a los niños con atención. El papel de los maestros, exige investigación y aprendizaje continuos, que se lleva a cabo con los niños.

Currículum emergente

Los maestros expresan metas generales y hacen hipótesis acerca de la dirección que deben tomar los intereses de los niños, las actividades y proyectos, para que en consecuencia se hagan los preparativos apropiados. Entonces, después de observar a los niños en actividad, hacen elecciones acerca de qué ofrecerles y cómo sustentarlos en su exploración y aprendizaje.

La cooperación y colaboración

Los maestros trabajan en parejas, con el mismo nivel, en cada aula. Las relaciones colegiadas y los intercambios entre los maestros proveen la instrucción profesional continua y el enriquecimiento teórico.

Atelierista y Atelier

Un maestro atelierista (tallerista), experto en las artes visuales, trabaja estrechamente con los demás maestros y con los niños en las escuelas. Un taller especial, atelier, que contiene una gran variedad de materiales, herramientas y recursos, es usado por todos los niños y maestros para explorar, expresar y crear pensamientos.

Los proyectos

Los proyectos son investigaciones profundas que pueden comenzar con cualquier acontecimiento casual, una idea o un problema puesto por uno o más niños, o una experiencia iniciada directamente por los maestros. Los proyectos pueden durar desde algunos días hasta varios meses.

La documentación

La documentación incluye las transcripciones de comentarios de los niños y sus debates, las fotos de sus actividades y las representaciones de su pensamiento y aprendizaje al usar diferentes medios, se estudian con cuidado. La documentación tiene varias funciones. Entre éstas se encuentra el hacer conscientes a los padres de familia de las experiencias de sus niños; permitir a los maestros entender a los niños mejor y evaluar su propio trabajo, así como promover su crecimiento profesional; facilitar la comunicación y cambio de ideas entre educadores; hacer conscientes a los niños de que su esfuerzo es apreciado y para crear un archivo que traza la historia de la escuela y el placer de aprender por muchos niños y sus maestros.

Para nosotros, inicialmente y a través de los años, los encuentros con las experiencias de las escuelas municipales de Reggio Emilia, nos trajo muchas preguntas y dudas. Investigamos las repuestas a preguntas lógicas, creyendo que en las respuestas encontraríamos la receta. Sin embargo, como Loris Malaguzzi dijo en algunas ocasiones: “No hay recetas”. Esto se hizo evidente para nosotros cuando visitamos los centros de infantes y las escuelas municipales de Reggio Emilia. Ninguna era copia de un original, cada escuela era única, con su propia identidad. Creíamos que debía existir un nexo más fuerte, un nexo que era constante y que al mismo tiempo era flexible.

Para descubrirlo fuimos al origen de estas escuelas, cuando los padres de Reggio Emilia crearon la primera escuela. Uno de los alcaldes de Reggio Emilia explicaba, en una entrevista, que la experiencia fascista les había enseñado que la gente que se conformaba y obedecía era peligrosa, y en la construcción de una nueva sociedad era imperativo guardar, comunicar y mantener la imagen de los niños como personas que pueden pensar y actuar por sí mismos. Loris Malaguzzi extendió sus ideas en una entrevista con Lella Gandini para el libro “Los cien lenguajes de los niños”. Y citó: “La escuela que construyeron con sus propias manos, debía ser una escuela diferente para educar a los niños de diversas maneras. Esto lo reclamaban sobretodo las mujeres, la ecuación era simple: si los niños tienen verdaderos derechos, entonces deben de tener las oportunidades para desarrollar sus inteligencias y poder estar listos para el éxito que no debía escapárseles”. Con esto pusieron las bases para la definición acerca de la imagen del niño, que continúa presente en cada escuela de Reggio Emilia. La imagen del niño como una persona con capacidades, potenciales y derechos. La imagen del niño se convirtió en la base sobre la cual la misión de la educación fue definida posteriormente. En 1961 Bruno Ciari, una fuente de inspiración y colaborador de Loris Malaguzzi expresó la misión de la educación diciendo que: “La educación debe liberar la energía y las capacidades de la infancia, así como promover el desarrollo armónico de los niños, en todas las áreas comunicativa, social, afectiva, y con respeto al pensamiento crítico y científico”.

Esta imagen del niño y la misión de la educación son, tal vez, con las que todos podemos identificarnos. Empezamos por entender que nuestras energías debían enfocarse hacia el respeto de esta imagen del niño y estar conectado con la misión de la educación en nuestro propio y único contexto. Loris en una entrevista con Lella Gandini afirmó: “Para mí, el mirar atrás significa que esta elección por el respeto, dio fuerza a nuestra autonomía conforme íbamos elaborando nuestro proyecto educativo y nos ayudó a resistir muchas presiones contrastantes.”

La obra pedagógica de Loris Malaguzzi y las experiencias de los centros de infancia y preescolares de la Municipalidad de Reggio Emilia, nos inspiran por las conexiones que percibimos con la imagen del niño y con la misión y visión de una comunidad educativa. Nos inspiran a hacernos preguntas significativas que tienen, como parte de su respuesta, otras preguntas. Nos inspiran a valorar a los integrantes de nuestra comunidad y nuestro contexto. Nos inspiran a seguir en el continuo camino hacia la utopía, conscientes de que nunca llegaremos…

Referencias:

Artículo: “Los principios fundamentales de la Propuesta Educativa Reggio Emilia”,  Lella Gandini.

Articulo: “The History of the Municipales Preschools and Infant-Toddler Center of Reggio Emilia, Italy”, Reggio Children

“The Hundred Languages of Children”, Forman, Gandini y Edwards

Implicaciones de la imagen del niño

Por: Sausan Burshan

Nosotros (educadores, padres y ciudadanos) frecuentemente decimos que nuestra práctica educativa se centra en el niño. ¿Qué queremos decir con esto? Poner al niño en el centro parece ser un concepto concreto, pero en la práctica es muy abstracto y bastante problemático porque depende de lo que entendemos acerca de cómo es un niño.

Cada uno de nosotros tenemos una expectativa cuando vemos al niño. Esto es también por cada núcleo social: familia, escuela, ciudad y país. La imagen del niño está ligada íntimamente a las propuestas educativas que elegimos como padres y construimos como sociedad. Por lo tanto, debemos hacernos algunas preguntas básicas que nos inviten a reflexionar: ¿Quién es el niño? ¿Cómo aprenden los niños? ¿Cuál es la misión de la institución educativa?

Hay muchas y posibles imágenes del niño. Comencemos con el análisis de tres imágenes predominantes, seguida por la introducción de una imagen alternativa:

El niño como un envase vacío

En esta imagen, el niño es entendido como una persona sin competencias o conocimientos, que esta iniciando el proceso de convertirse en adulto o alguien productivo, a través de la reproducción de conocimientos, identidad y cultura. Como padres con esta imagen escogemos escuelas que nos ofrecen llenar a los niños de más materias, más idiomas, más deportes y en las tardes los llevamos a clases extraescolares para complementar este currículo esperando que en el futuro esto garantice que sea un adulto productivo.

El niño como un pizarrón blanco

La imagen del niño como un ser inocente y puro que vive su proceso de convertirse en adulto, siempre a través de la reproducción de conocimientos, identidad y cultura, en un ambiente con amenazas constantes del mundo corrupto que lo circunda. Como padres con esta imagen escogemos escuelas que ofrecen exponer a los niños únicamente a información, experiencias y sobre todo compañeros que no van a poner “manchas maléficas” en su historia.

El niño como producto industrial

La tercera imagen dominante produce una comprensión del niño como un ser con propiedades universales cuyo desarrollo se ve como un proceso innato, determinado biológicamente y que sigue las reglas generales. Como padres con esta imagen buscamos escuelas que nos ofrecen herramientas validadas y estandarizadas para garantizar que nuestros niños están superando los pasos: caminar, quitar el pañal, leer, etc… en tiempo y forma esperados.

Las versiones del niño consideradas hasta ahora tienen en común que son imágenes en las que la naturaleza humana inherente y predeterminada del niño se revela a través de procesos de desarrollo y madurez. Personifican una comprensión del niño como un sujeto aislado y fijo que se puede ver y puede ser tratado por separado de las relaciones y del contexto. Estas construcciones también tienen algo más en común, presentan una imagen del niño como un ser débil, pasivo, incapaz, dependiente y aislado. Los niños son vistos como cargas en la sociedad dadas sus necesidades de cuidado, protección y enseñanza para poder convertirse en seres productivos.

Imágenes nuevas, de un niño muy diferente, han estado surgiendo como resultado de perspectivas socio constructivistas dentro de la filosofía, sociología y psicología. También, por el trabajo de investigadores y distintos proyectos, incluyendo las experiencias de las escuelas municipales de Reggio Emilia, Italia.

El niño como una red interactiva  

Esta imagen ve al niño como un ser extraordinario, complejo e individual que existe a través de sus relaciones con los otros y siempre dentro de un contexto particular. El niño surge como co-constructor, desde el comienzo de su vida, de su conocimiento, cultura y de su identidad. El niño es entendido y reconocido como un miembro activo de la sociedad. Carlina Rinaldi, pedagogista de Reggio Emilia, comenta: “Uno de los puntos fundamentales de la filosofía de Reggio es la imagen de un niño que experimenta el mundo, que se siente parte de él desde el momento de nacer, lleno de curiosidad y de ganas de vivir… Un niño que está lleno del deseo y la habilidad de comunicarse desde el inicio de su vida, completamente capaz de crear mapas para la orientación personal, social, cognitiva, afectiva y simbólica. Por todo esto, el niño reacciona a un sistema competente de habilidades, aprendiendo las estrategias y las maneras de organizar las relaciones”.

En esta imagen, el aprendizaje es una actividad cooperativa y comunicativa, en la cual, los niños son agentes activos que construyen el conocimiento, el compromiso y crean significados del mundo, en conjunto con los adultos y de igual importancia, con otros niños. Los padres con esta imagen buscan escuelas que proporcionan foros donde niños y adultos se reúnan para construir juntos, conocimiento y cultura, que toman en cuenta sus emociones y curiosidades en ambientes ricos en posibilidades que garantizan su bienestar.  

Conclusión

Hay muchas posibles imágenes, algunas de las cuales se enfocan en lo que el niño es o tiene, pero los otros, desgraciadamente, se enfocan en lo que el niño no es o no tiene, lo que él no es capaz de hacer. Algunas imágenes se centran más en las necesidades del niño antes que en su poder y capacidad. Se centran en lo que los niños no pueden ser ni hacer antes de lo que el niño puede ser o hacer.

Así que la pregunta permanece: ¿Cuál es tu imagen del niño?…

Referencias:

Rinaldi, C. (1999) The image of the child and the child’s environment as a fundamental principle of the infant-toddler centers of Reggio Emilia. En “Innovations in Early Education: The International Reggio Exchange” Vol. 7, No. 1

Dahlberg, G., Moss, P., and Pence, A. (1999) Beyond Quality in Early Childhood Education and Care: Postmodernist Perspectives, London: Falmer Press.

Cuatro razones de ser inspirados en Reggio Emilia Approach

Por: Sausan Burshan

La Propuesta Educativa de Reggio Emilia, desarrollada en los escuelas municipales de la cuidad de Reggio Emilia en Italia, ha sido una fuente de inspiración pedagógica, cultural y política a nivel mundial desde los años ‘80s. Pero¿Qué es lo que hace a esta propuesta tan atractiva? Para nosotros en Ágora, Comunidad Educativa, la Propuesta Educativa de Reggio Emilia tiene cuatro ideas claves que fundamentan nuestro filosofía y pedagogía:

Rol de la escuela en la sociedad

La experiencia de las escuela de Reggio Emilia nace después de la segunda guerra mundial, cuando ciudadanos se unieron con el  deseo de crear un mundo nuevo, más justo y libre de opresión, donde sus voces fueran escuchadas y respetadas. Entendieron que la sociedad se construye entre las personas que participan activamente en ella y que la escuela juega un rol importante en este proceso, ya que es uno de los primeros lugares donde los niños se encuentran con la sociedad y empiezan a tener un rol activo en ella. Por esta razón las familias en Reggio Emilia inician la reconstrucción de su sociedad con la construcción de una escuela que, como describió Loris Malaguzzi (director de escuelas municipales de 1963 a 1994) , “… debía ser una escuela diferente para educar a los niños de diversas maneras”. Actualmente, las escuelas forman una parte integro de la identidad de la cuidad y son participantes activos en la construcción de una cuidad prospera, inclusiva y sostenible.

La imagen del niño

Cada sociedad crea su propia imagen del niño, la expectativa, cuando ven un niño. Esta imagen es el factor principal que determina los valores que la sociedad pone en el niño y en su rol en la sociedad, así como en la definición de sus derechos. Desde sus inicios, en las escuelas de Reggio Emilia, la imagen del niño fue de un ser capaz, rico en potenciales, poseedor de derechos. Loris Malaguzzi en una entrevista para el libro “Los cien lenguajes de los niños” nos explica “… si los niños tienen verdaderos derechos, entonces deben de tener las oportunidades para desarrollar sus inteligencias y poder estar listos para el éxito que no debía escapárseles”. Esta imagen del niños se ha sostenido por más de 50 años en Reggio Emilia, por lo cual la cuidad ha invertido un porcentaje significativo de su presupuesto en la educación inicial y preescolar, aún durante la crisis económica, social y política.

La complejidad de conocimiento

La imagen del niño se convirtió en la base sobre la cual, se definió la misión de la educación. En 1961 Bruno Ciari, un colaborador de Loris Malaguzzi, lo definió diciendo “la educación debe liberar la energía y las capacidades de la infancia, así como promover el desarrollo armónico de los niños, en todas las áreas – comunicativa, social, afectiva, y con respeto al pensamiento critico y científico.” Con base a esto, se desarrollo una propuesta educativa que se puede definir como construccionista-social y progresista, tomando pautas de un gran variedad de teóricos y filósofos en el campo educativo así como de otros ámbitos como: Piaget, Vygotsky, Munari, Dewey. Sin embargo, no fueron exclusivos ni terminantes, los pedagogos de Reggio Emilia tomaron las ideas que reflejaron su imagen del niño y las enlazaron en su propia propuesta educativa, que constantemente es alimentada por nuevas corrientes e investigaciones alrededor del mundo y las practicas docentes de las mismas escuelas.

Relación entre la teoría y practica

La convicción de que la practica en las escuelas municipales  debe ser constantemente alimentada por nuevas teorías y que la practica debe complementar la teoría, forma un cambio importante en el rol del docente. Tiziana Filippini y Claudia Guidici nos explican este espiral  diciendo “Aprender a escuchar, ver, observar e interpretar las acciones, los pensamientos, y la lógica de la investigación y la construcción de los niños, nos ayuda a comprender el arte de estar y hablar con ellos, para entender mejor los procesos y procedimientos que  eligen para desarrollar las relaciones personales y adquirir el conocimiento. Así, la responsabilidad de los educadores deberá ser la de diseñar y construir los contextos que respalden a estos procesos y fomenten las relaciones, competencias, expectativas y la imitación.” Esto entonces requiere un maestro profesional, culto y curioso.

La Propuesta Educativa de Reggio Emilia nos inspira por la convicción de que la escuela debe de aspirar a ser un lugar donde los niños, padres y maestros participen en la formación de una sociedad democrática, justa, segura y próspera. Nos inspira por las conexiones que se perciben entre el rol de la escuela y la imagen del niño como un ser fuerte, capaz y lleno de potenciales. Nos inspira a crear relaciones y escuchar a los niños para entender sus procesos de aprendizaje y poder acompañarlos en esos procesos.

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